Nuestra madre era la mejor madre que se puede tener. También la mejor amiga que se puede tener. Además de madre y amiga, ella fue muchas cosas, una esposa consagrada, una abuela devota, una hermana leal, una tía referente y hasta una paciente ejemplar, según las enfermeras del hospital.
También fue enfermera, antropóloga, pero ante todo y sobre todo nuestra madre fue una filósofa. Una infatigable buscadora de lo bueno, lo bello y lo verdadero.
Una madre crea tu hogar, el universo en el que vives. Solo te das cuenta del todo cuando se va, y quedas huérfano en un mundo que ahora tienes que hacer tuyo. Amigos míos cuentan que la figura de la madre se va agrandando poco a poco con los años. Es parte del proceso de cuando alguien se va, se queda en cada uno de nosotros.
Nuestra madre pensaba siempre de manera genuina en términos de verdadero y real. En estos momentos valoro más que nunca su valentía de vivir así, en este mundo conflictivo en el que vivimos. Gracias a esa valentía también nos ha enseñado a morir, porque no hay nada más verdadero que la muerte. Y mi madre llevaba décadas viviendo en lo verdadero.
Uno de sus últimos mensajes, estando mi querida hermana y yo a su lado en el hospital, fue que amáramos la naturaleza y los momentos sencillos en familia; nos comenzó a compartir sus recuerdos de infancia más soterrados, nos habló de los renacuajos, de los caracoles, de su exploración con las hormigas, de las cenas de verano, de la trona con todo el arroz desperdigado….y concluyó: “estos son mis mejores recuerdos de una infancia tierna, alegre y feliz, procuradles a vuestros hijos esa experiencia, porque es lo que al final queda. Espero que yo os lo haya podido transmitir”
Claro que sí, mamá. Nos acercaste a la naturaleza, a estar atentos a los diversos tipos de árboles, de plantas y de flores; a la música clásica, a los cuadros de Velázquez, nunca se me olvidará cómo nos llevaste a la sala de las Meninas en El Prado y nos explicaste el concepto de profundidad en los cuadros; a la creatividad, tu siempre nos hacías los mejores disfraces.